Nivel III. Virtud frente a pasión. Aspectos liberadores.

Si toda luz proyecta una sombra podemos decir que en el recorrido de nuestro mapa eneagrámico el nivel I y II representan la exploración más profunda y quizá dolorosa de cómo se ha forjado nuestro manera de ser para que nos quisieran. El nivel III nos dará más esperanza y luz en descubrir que dentro de nosotros también esta el potencial para no desnivelarnos con nuestra pasión.

El trabajo con pasiones, fijaciones e instintos nos dio la oportunidad de revisar nuestra existencia, para tratar de captar qué fue lo que hizo que esto sucediera, como perdura y como se relaciona con los distintos aspectos de nuestra vida. Pero este darse cuenta, por doloroso y cuestionador que resulte, no agota las posibilidades. Es preciso también atender a las vías definitivas de salida de pasiones, fijaciones e instintos desbordados y asentar una forma más sana de vivir.

En este tercer nivel, tras un recordatorio de los mecanismos, se enfocan vías de solución a una vida mejor. Si a los pecados capitales les corresponde, según el sistema cristiano, una virtud principal, desde la perspectiva eneagrámica, nos encaminamos a afianzar una nueva forma de ver nuestro carácter. Cuerpo, intelecto y emoción van a estar de nuevo en relación y nos van a permitir un contacto nuevo y distinto.

Desarrollaremos este trabajo desde el marco de la Gestalt y otras terapias humanistas (psicodrama, focusing, movimiento expresivo,TFE), utilizando diferentes dinámicas que permitan el avance y mejor comprensión de nuestra verdadera identidad.

El Eneagrama lo lleva desarrollando Miguel Albiñana desde hace 30 años en Madrid en el Centro Eleusis y va dirigido especialmente a todas aquellas personas en búsqueda de conocimiento y orientación personal y a los que quieran profundizar en sí mismos y en sus procesos terapéuticos.