Grupo de crecimiento

La mejor manera de relacionarse con los demás es tener una relación amable y amorosa con uno mismo. Si tenemos baja estima o amor propio o somos muy exigentes, podemos serlo con los demás y provocar que nos sintamos rechazados, sólos, tristes o deprimidos. La terapia individual en la Gestalt nos ayuda a acercarnos a nosotros. Sin embargo es formando parte de un grupo de terapia o dinámica grupal que podemos reconocernos y afirmarnos a través del contacto con los demás.

Un grupo de Crecimiento Personal es por tanto, un lugar donde podemos observar nuestra manera de hablar, de comunicarnos. De alguna manera se abre un espacio donde podemos encontrar una salida para nuestros conflictos vitales. Puesto que nuestro enfoque central en el trabajo psicoterapeútico es la Gestalt, la terapia de grupo también se llevará a cabo desde este abordaje.

El centro Eleusis en Madrid pone mucho énfasis en la manera que tenemos de conectar. Asi, “contacto y necesidad” son dos palabras muy emblemáticas en la terapia Gestalt o en la psicología gestáltica. Consideramos fundamental también, el desarrollo humano a través de las personas y los grupos, los cúales por su propia forma de funcionamiento esta basado en la periodicidad del encuentro entre las mismas personas en un espacio de intimidad. El grupo facilita que se pueda llevar a cabo un trabajo de toma de conciencia sobre las relaciones con uno mismo y con los demás. Todo ello se trabaja en paralelo a los distintos asuntos que cada persona va trayendo a los encuentros grupales, de forma que no hay un guión de trabajo preestablecido ni objetivos concretos sino que la dinámica que va surgiendo en el grupo es creada a través de la participación de todas las personas que lo conforman.

Tenemos que recordar que el primer grupo que tenemos es la familia y en función de como haya sido la crianza o el apego nos relacionaremos de una manera más sana y dejaremos que vengan a nuestras vida personas que nos aprecien y nos quieran de verdad. Si la educación y aprendizaje que hemos recibido en nuestra infancia nos ha hecho sentirnos inseguros, ansiosos o miedosos las relaciones que establezcamos podrán ser más tóxicas o difíciles. Es por eso que en nuestras sesiones suelen aparecer problemas emocionales que provienen de padres, madres o hermanos. Si hemos tenido, por ejemplo, unos padres poco o nada emocionales seguramente nos hayan hecho sentir incómodos con nuestros sentimientos. Quizás cuando estemos tristes y necesitemos llorar no lo hagamos porque tenemos archivado en nuestra memoria experiencias negativas. Esto provocará que a la hora de conocer a otras personas nos condicione impidiendo abrirnos de verdad, impidiendo la espontaneidad y la fluidez de quienes somos realmente. De ahí la importancia del trabajo grupal.

Es bueno para tí si estás o has estado en terapia individual y quieres completar tu camino personal con un proceso grupal o si estás atravesando un proceso de cambio personal, profesional o vital: una “crisis” personal que te lleva a plantearte un nuevo rumbo en tu vida.

Si te preguntas a nivel concreto que puede aportarte además de lo dicho, es el encuentro de “apoyo”. La escucha, la compresión y la intimidad que se produce entre las personas que participan ayuda a que vaya surgiendo lazos afectivos con otras personas y un sentimiento de pertenencia. La empatía o ponerse en el lugar del otro sin perdernos resulta imprescindible. Tambíen te puede venir bien para expresar emociones, pues el grupo proporciona un espacio seguro para hablar sin ser juzgado ni valorado y así atreverse y mostrarse como uno es experimentando qué ocurre.

Dentro de este apartado de expresar emociones entendemos que es muy importante reconocer las emociones. Saber si estas triste o enfado, o si tienes miedo o si tienes problemas para dar afecto y recibirlo. Por nuestro pasado familiar algunas o todas las emociones dejaron de sentirse por sentirnos amenazos con no ser queridos, valorados o aprobados. Ser consciente de nuestras emociones nos llevará mejor y tener más habilidades sociales, pues es a través de la interacción en el grupo donde se van desarrollando las habilidades de comunicación con los demás.

Añadir también que conforme van pasando estos encuentros ,uno va notando que se aprende a asumir con consciencia la responsabilidad de lo que ocurre, de lo que dice y de las consecuencias de sus decisiones, desarrollando la libertad para decidir sobre la propia vida de acuerdo a las necesidades internas.

No hay nada mejor que ver como uno va evolucionando, dejando de ser inconscientes, aprendiendo de los demás miembros del grupo, a través de las devoluciones que recibe y la observación de los trabajos personales que se desarrollan.

Otras de las ventajas que conlleva este tipo de dinámica esta en el manejo de los limites, de los conflictos que surgen en el grupo siendo una oportunidad para trabajar cómo actuamos y nos sentimos cuando las diferencias aparecen.

La forma de trabajar conlleva la observación del cuerpo, los sentimientos y los pensamientos. Buscamos integrar para que tanto hombres como mujeres se desarrollen plenamente.

En el Centro Eleusis de Madrid el enfoque mediante el cúal trabajamos con los pacientes o clientes es humanista. Empleamos técnicas basadas en la Gestalt, el trabajo corporal, el focusing, el psicodrama y la terapia focalizada en la emoción.

El fin último es del proceso tanto grupal como individual es el autoconocimientos. Dejar los automatismos inconscientes que hacen que no vivamos con plenitud para dar paso a la consciencian de quienes somos verdaderamente. Ser auténticos.