“En una visión específicamente gestáltica, la aproximación en la supervisión se asemeja a una sesión terapéutica (sin que lo sea). Es decir, hay un darse cuenta (awareness) constante, una alerta permanente en el aquí y ahora de la sesión y acerca del contacto entre supervisor y cliente”.

Esta frase de Serge Ginger, maestro querido y recordado en la Terapia Gestalt, nos indica cuanto la visión gestáltica está presente en mi actividad, tanto como orientador, como supervisor y docente en el ámbito de la Gestalt.

La supervisión es una actividad conveniente y necesaria para las personas que se dedican a la terapia y a la orientación terapéutica gestáltica. En particular, el terapeuta u orientador Gestalt ha de tener siempre presente sus propias vivencias y las que la relación con su cliente u orientado le mueve.

Es frecuente, y en ocasiones imprescindible, que el terapeuta, orientador o “counsellor”, en Gestalt precise de una segunda visión profesional, ante las dificultades que puede plantear el trabajo terapéutico con una persona o con un grupo. Además, la mayor parte de las asociaciones profesionales (entre ellas la AETG) pide un número de horas de supervisión a los/las que van a dedicarse a esta actividad profesional para ayudar a la mejor cualificación profesional.

ELEUSIS ofrece en Madrid un espacio de apoyo y reciclaje destinado a actualizar y enriquecer conocimientos y a orientar en los problemas derivados de la práctica terapéutica gestáltica. La confianza y la autenticidad son dos aspectos que mueven la sesión, de forma similar a lo que la terapia Gestalt enseña.

La supervisión, dirigida por Miguel Albiñana, se realiza desde hace ya años en grupo de, cómo máximo, cuatro personas, que tiene lugar una tarde, con periodicidad mensual.

Si la persona lo precisa, se expide un certificado de horas de supervisión, válido para acreditar este trabajo ante la Asociación Española de Terapia Gestalt y ante la FEAP.

La práctica de la supervisión es una necesidad y a veces una obligación para quienes practican la Gestalt.