La terapia infantojuvenil es un espacio de encuentro donde niños, adolescentes y padres o tutores, aprenden a escucharse y relacionarse satisfactoriamente.

A veces ellos atraviesan dificultades emocionales, académicas y relacionales que expresan mediantes comportamientos conflictivos para ellos mismos y para su integración al grupo social y familiar.

Desde miedos, ansiedad por separación, dificultades en la psicomotricidad, impulsividad,desórdenes de alimentación, timidez, inseguridad emocional, conductas desafiantes, hiper-irritabilidad, hasta dificultades escolares de distraimiento, problemas de expresión del lenguaje, lectura y con el cálculo. Todo ello, les afecta emocionalmente en la construcción de su identidad y preocupa a los padres.

Mediante la orientación Gestalt y el juego como proceso, los niños y adolescentes obtienen la ayuda que necesitan para afrontar y manejar sus situaciones de vida dándose cuenta de sus propias herramientas, aprendiendo a gestionar sus emociones y expresarlas con asertividad, y ganando confianza en sí mismos. Y los padres o tutores aprenden nuevas maneras para poder relacionarse con ellos, afrontar los conflictos y acompañarles a crecer plenamente.

Tiene lugar con un/a terapeuta o psicólogo/a con una periodicidad semanal o quincenal con los niños o adolescentes y de manera quincenal o mensual con los padres, en un espacio de intimidad y cuidado.