En su andadura las parejas atraviesan a veces por momentos de crisis. En estos casos, existe la opción de iniciar un proceso terapéutico conjunto que permita abordar aquellos problemas de pareja que están impidiendo que la relación funcione de forma satisfactoria. En cada sesión es posible explorar, con apoyo de los/las terapeutas, aquellos conflictos que se abren en la convivencia. Ello puede ayudar a comprender lo que está pasando de una forma más profunda y a encontrar vías para desbloquear la situación..

Cuando formamos una relación de pareja lo hacemos desde nuestra individualidad pero también llevamos a cuestas los patrones familiares que hemos aprendido en nuestra infancia y adolescencia: qué se espera de un hombre, qué se espera de una mujer, que modelo de pareja aprendí de mis padres... Estos patrones a veces interfieren en la pareja sin que seamos realmente conscientes de ellos. La terapia de pareja permite desvelarlos para que puedan ser recolocados de tal manera que dejen de afectar negativamente a la relación.

En algunas ocasiones las emociones negativas, como el enfado, el miedo o la tristeza, impiden que haya una comunicación fluida entre los miembros de la pareja. Ello produce actitudes de defensa, malinterpretaciones, juicios, acusaciones o reproches que lejos de acercar a la pareja hacen que sus miembros se sientan más distantes. La terapia de pareja ayuda a romper este círculo vicioso favoreciendo una comunicación más directa y positiva, a la vez que fomenta el aprecio hacia nosotros/as mismos/as y hacia el otro/a tal y como somos.

Otras veces es una circunstancia dolorosa o estresante la que desencadena los problemas de pareja: la búsqueda de un hijo, la pérdida de un ser querido, la crianza de los hijos, la existencia de hijos de uno de los miembros de la pareja, etc… Si la pareja no está suficientemente sólida como para poder abordar estos problemas, se resiente y puede acabar debilitándose.

La terapia de pareja es idónea para abordar todos estos problemas de pareja que mencionamos pero también en el caso de parejas que quieren separarse de la forma menos dañina para ambos y buscan orientación y apoyo externo para lograrlo.