Diversidad sexual, homofobia internalizada y Terapia Gestalt

Vivimos en una sociedad que, aunque ha avanzado en derechos formales LGTBIQ+, sigue arrastrando siglos de rechazo hacia quienes no encajan en el molde heteronormativo.

Los mensajes de discriminación ya no son tan explícitos como antes, pero siguen ahí: en los silencios familiares, en las miradas esquivas, en los chistes que "no son para tanto", en la ausencia de referentes positivos. Resultado de estos mensajes y vivencias discriminatorias es que muchas personas LGBTIQ+ acaban creyéndoselos, internalizando el rechazo, convirtiendo la homofobia externa en una guerra interna contra sí mismas.

30-01-2026

En nuestra experiencia en Eleusis acompañando a personas LGTBIQ+ que atraviesan este proceso, ofrecemos un camino para recuperar la dignidad, para que dejen de luchar contra sí mismas y habiten su propia identidad con autenticidad y plenitud.

Comprender la diversidad sexual

La diversidad sexual es parte natural de la experiencia humana. Abarca las múltiples formas en que vivimos nuestra sexualidad, incluyendo la orientación sexual (hacia quién sentimos atracción), la identidad de género (cómo nos identificamos internamente) y la expresión de género (cómo manifestamos nuestro género externamente).

Estas dimensiones son independientes entre sí y conforman la identidad sexual única de cada persona. Sin embargo, vivimos en una sociedad que solo valida ciertas formas de ser y amar, considerando todo lo demás como "desviación" o "anormalidad". Esta es la base de la homofobia.

Entendiendo la homofobia dentro de nuestra cultura

La homofobia no es solo el rechazo individual de algunas personas. Atraviesa nuestro sistema social que establece la heterosexualidad como única norma válida y considera cualquier otra orientación sexual como inferior, antinatural o problemática. Este sistema se sostiene a través de dos pilares fundamentales:

  • El sistema de género: que construye categorías rígidas de "hombre" y "mujer" con roles y características supuestamente naturales e inamovables.
  • El sistema heteronormativo: que establece la heterosexualidad como única orientación legítima y natural.

Estos sistemas operan de manera intersubjetiva, es decir, compartimos creencias culturales sobre qué es "normal" en términos de género y sexualidad, y estas creencias funcionan como mandatos sociales que regulan nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestros afectos.

La conexión entre homofobia, transfobia y misoginia

La homofobia no existe en el vacío. Está profundamente entrelazada con la misoginia y el patriarcado.

Desde esta perspectiva, un hombre gay es rechazado no solo por desear a otros hombres, sino por ser asociado con lo femenino, lo cual en el sistema patriarcal equivale a una "degradación". Una mujer lesbiana, por su parte, desafía la estructura patriarcal al demostrar que no "necesita" a un hombre para realizarse afectiva o sexualmente; lo que conlleva también rechazo y humillación como respuesta.

Y las personas trans sufren un rechazo aún más brutal: se les castiga por "traicionar" la masculinidad (considerada superior) y "rebajarse" a lo femenino, mientras que los hombres trans son invisibilizados o patologizados por atreverse a reclamar un lugar en la masculinidad sin haber "nacido en ella". En todos los casos, lo que se rechaza es la transgresión del orden de género establecido, donde se considera al género inmutable, binario y determinado por la biología.

Esta conexión es clave para entender la homofobia y transfobia internalizadas: muchas veces incluyen también el rechazo a lo femenino, el desprecio por las expresiones de género que no se ajustan a lo esperado, y la jerarquización de las identidades dentro de la propia comunidad LGBTIQ+. Comprender esto es fundamental en el proceso terapéutico.

Homofobia internalizada: cuando el rechazo viene de dentro

La homofobia internalizada es el conjunto de actitudes, sentimientos y creencias negativas que una persona LGBTIQ+ desarrolla hacia su propia orientación sexual o identidad de género. Es el resultado de haber crecido en un entorno que transmite mensajes homofóbicos y transfóbicos de forma explícita o implícita.

Desde la infancia, antes incluso de descubrir y comprender su propia orientación o identidad, las personas LGBTIQ+ escuchan y absorben mensajes negativos sobre la homosexualidad, la bisexualidad o la transexualidad. Estos mensajes se internalizan como verdades absolutas, ocasionan un gran conflicto interno: por un lado, la persona siente lo que siente, desea lo que desea; por otro lado, ha aprendido que eso está mal, que es vergonzoso, que debe ocultarse.

¿Cómo se manifiesta la homofobia internalizada?

La homofobia internalizada adopta muchas formas:

  • Miedo constante: temor a ser descubierto, al rechazo familiar, al juicio social, a la intimidad, a ser visto en público con tu pareja.
  • Vergüenza de ser y culpa profundas: sentir que ser quien eres es motivo de vergüenza, que tu deseo es "sucio" o "equivocado".
  • Autorechazo: sentimientos intensos de inferioridad, de no merecer amor, de estar "roto" o "dañado".
  • Ocultamiento: necesidad compulsiva de esconder la orientación sexual o identidad de género, vivir "en el armario" incluso en espacios seguros.
  • Proyección del rechazo: rechazar a otros miembros de la comunidad LGBTIQ+ que son más visibles, más "afeminados", más "masculinos", más "pluma". Es una forma de distanciarse de aquello que se ha aprendido a despreciar.

El impacto en la salud mental

La investigación científica ha demostrado consistentemente que la homofobia internalizada está relacionada con:

  • Mayor riesgo de depresión, ansiedad y estrés crónico
  • Baja autoestima y autoimagen devaluada
  • Dificultades en las relaciones afectivas e íntimas
  • Conductas de riesgo y abuso de sustancias
  • Mayor vulnerabilidad a la ideación e intentos suicidas

No es que ser LGBTIQ+ cause estos problemas. Es la opresión internalizada vivida de forma constante, vivir escondiéndose, luchando contra sí mismas, lo que genera este gran sufrimiento.

Recuperar la autenticidad con Terapia Gestalt

En Eleusis entendemos que la homofobia internalizada es un conjunto de introyectos, es decir, creencias y valores que hemos "tragado enteros" del entorno sin cuestionarlos ni asimilarlos realmente. Estos introyectos generan una división interna: una parte de ti quiere ser quién eres; otra parte te castiga por serlo y se avergüenza de sí misma.

Nuestro objetivo terapéutico es acompañar a las personas de este colectivo a sanar esa división, integrar las partes fragmentadas y recuperar el derecho a existir con plenitud y autenticidad.

¿Cómo trabajamos en Eleusis la homofobia internalizada?

En Eleusis, el trabajo con la homofobia internalizada se centra en varios ejes fundamentales que se basan en el enfoque de la Terapia Gestalt y otros enfoques que la complementan:

  • Hacer consciente la homofobia internalizada. Muchas veces estos mensajes operan de forma automática, sin que se den cuenta. El primer paso es iluminarlos, reconocerlos, nombrarlos.
  • Descubrir qué creencias sobre la homosexualidad o las identidades trans fueron "tragadas" sin masticar. ¿De dónde vienen? ¿De la familia, la religión, la escuela? ¿Siguen siendo válidas para ti?
  • Explorar qué rechazan en otros miembros de la comunidad LGBTIQ+ que en realidad pueden estar rechazando de sí mismas. La homofobia internalizada a menudo se proyecta hacia fuera.
  • La rabia que sienten por la discriminación a menudo se vuelve contra sí mismas, manifestándose como depresión o autocrítica feroz. Necesitan aprender a redirigir esa rabia hacia fuera y no hacia sí mismas.
  • Contactar con el deseo que ha sido deslegitimado, que está "escondido" y se vive con vergüenza. Y hacerlo de una forma consciente, aprendiendo a sostenerlo con presencia y dignidad.
  • Aprender a mostrarse sin máscaras, a relacionarse desde la autenticidad, a desarrollar límites saludables que les permitan decidir cuándo y con quién compartir.
  • Reparar el daño que ha provocado esa vergüenza de ser LGTBIQ+ para poder ser y estar en el mundo de una forma digna y más afirmada en sí mismas.

Terapia Gestalt LGTBI en Madrid: el enfoque de Eleusis

El objetivo del trabajo terapéutico no es simplemente "aceptar" la orientación sexual o identidad de género como quien se resigna a algo inevitable. Es mucho más profundo: se trata de recuperar el derecho a habitar plenamente la propia identidad, sin vergüenza, sin culpa, sin necesidad de esconderse. Es aprender a vivir con autenticidad, a relacionarse desde un lugar genuino, a integrar afecto y deseo sin fragmentación.

En Eleusis no consideramos las identidades LGBTIQ+ como problema, trastorno o desviación, sino como expresiones legítimas y valiosas de la sexualidad humana. Trabajamos desde una perspectiva feminista y crítica con el heteropatriarcado.

Creemos que ahora más que nunca, en tiempos donde vemos retrocesos en derechos y un recrudecimiento de los discursos de odio, es fundamental crear espacios de dignidad, reconocimiento y conexión para las personas LGBTIQ+.

En Eleusis ofrecemos espacios donde poder mostrarse vulnerables sin miedo al juicio, donde poder sanar las heridas que el mundo dejó, donde poder imaginar y construir vidas más plenas y libres.

Si reconoces la vergüenza de ser en tu experiencia, o sientes que la homofobia internalizada está afectando tu bienestar, nuestro grupo terapéutico LGTBI desde la Terapia Gestalt en Madrid puede ser el espacio de reparación que necesitas. Puedes contactarnos para más información sobre nuestro grupo y servicios especializados en diversidad afectivosexual e identidad de género.

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